Después de la burbuja inmobiliaria, la burbuja de las puntocom a finales de los 90 que muchos vivimos (y su estallido), ‘burbuja’ sea de lo que sea tiene una connotación negativa.

Bien, no hablemos de burbujas, hablemos de movimientos del sector, movimientos de la gente por participar en algo nuevo, movimientos para invertir en algo, movimientos de compras. Nadie quiere oir hablar de burbujas, pero todo el mundo quiere tomar posiciones por si acaso.

Google busca ideas locas, te das la vuelta y aparece una nueva red de blogs, aparecen nuevas VCs , Nuevos BA y BANs en España, hasta Technorati se pone a comprar empresas y desde fuera ya vienen a compar a España (suponemos que a buenos precios).

Proliferan los Eventos de emprendedores, Eventos para emprendedores , eventos para emprendedores e inversores, concursos para dar a conocer nuevos proyectos, bla, bla, bla…

La gente quiere paricipar, emprender, invertir. Hablas con alguien, de tus próximos proyectos y siempre acaba saliendo el tema del dinero «Si necesitas dinero para arrancar, yo estoy dispuesto a invertir»

Si viviste la burbuja de finales de los 90, te darás cuentas que hay muchas semejanzas con lo que pasó, aunque hay una cosa que destaca y lo diferencia: Precaución en todos los movimientos.

Lo que queremos son movimientos, no burbujas.