De acuerdo con Journalism.co.uk, un pequeño editor de EE.UU. ha conseguido obtener unos ingresos de 5.000 dólares gracias al producto.

En caso de que te lo hayas perdido, por el momento, el servicio sólo está disponible para los editores de Estados Unidos y funciona así:

  1. Creas encuestas en línea para obtener conocimientos de los consumidores.
  2. La gente completa a las preguntas para acceder al contenido Premium.
  3. A los editores se les paga cuando los visitantes responden a las preguntas.
  4. Se obtienen los datos muy bien agrupados y analizados.

Google recibe $ 0,10 por pregunta de las market research companies mientras que los editores online, la mitad de eso. Google sólo pone una condición: que si los lectores no quieren responder a la pregunta, el editor tiene que ofrecerles una alternativa, como por ejemplo firmar una alerta de correo electrónico.

Texas Tribune es uno de una veintena de editoriales que han firmado para hacer uso del servicio, junto con Pandora, Adweek, El New York Daily News, y otros.

En realidad, Texas Tribune lo ha estado usando durante los últimos ocho meses, antes de que Google lo anunciara públicamente.

Las encuestas se han colocado en la sección del periódico “Data” que aporta el 60 por ciento de los 600.000 visitantes únicos del sitio al mes, principalmente a través de motores de búsqueda.

Para acceder al contenido que estaban buscando, los lectores pueden responder a una pregunta, o si no lo desean, pueden proporcionar su dirección email, para recibir un mínimo de una alerta de correo electrónico. Por supuesto, quedaría la tercera opción de no hacer nada, pero eso significaría que no hay datos para ellos.

En declaraciones a Journalism.co.uk de abril, The Texas Tribune defiende la elección, diciendo que los lectores “tienen que dar para recibir”, y agregó: “Toda la información en nuestro sitio es gratuito, y pensamos que sería una buena prueba.”

A pesar de lo que puede parecer ser una táctica un tanto polémica, Texas Tribune no ha recibido ninguna queja. La mayoría de los lectores no parecen perturbarse por entregar datos anónimos a cambio de datos que realmente están buscando.

Los editores no son los únicos que pueden beneficiarse del producto de Google. Éste proporciona una manera rentable para los investigadores de conseguir los datos que necesitan, y para el usuario final -o sea tú- parece una alternativa mucho más atractiva para los -cada vez más frecuentes- paywalls utilizados por los principales editores.

VÍA: Thenextweb